LA MAGIA…

… DE LO NORMAL.

Introducción. Ya se han acabado las fiestas de Navidad. Ya hemos recogido los Belenes, el árbol de Navidad, los adornos y la vida vuelve a vestirse de normalidad, de cotidianeidad, de prisas, exigencias y de trabajos. Pero en vez de quejarnos del fin de las vacaciones, Y mirar  podemos alegrarnos muchísimo de lo mucho que las hemos disfrutado, de la cantidad de gente con la que hemos estado. De las fiestas, de las comidas, de las risas, de los deseos expresados de mil maneras y de mil formas con las que hemos celebrado la vida y el amor. No podemos guardar y olvidar todo lo que Dios nos ha regalado en estas fechas. Sino que se nos tiene que quedar como presencia viva y como espíritu motivador e impulsador de cómo afrontar este nuevo año. El mensaje de Dios en la Navidad se resumen en la cita de San Juan: “Tanto amó Dios al mundo que nos ha entregado a su Hijo único. Para que todo el que crea en él, tenga vida eterna”. Jn 3,16. Tanto ama Dios lo humano en ti, en mí, en lo cotidiano, y en lo normal, que nos regala a Jesús, para enseñarnos a vivir lo normal, como el gran  milagro y el gran regalo.

Hay tanto por descubrir, por reconocer, por agradecer y por sorprendernos en lo que ocurre cada día. Cuando el jueves pasado celebrábamos la fiesta de la Epifanía del Señor, me quedaba admirado de la mirada de los magos. Su forma de dar crédito e importancia, a algo tan cotidiano y tan normal como una estrella. En el cielo hay miles, que digo miles, millones de estrellas. Pero la forma de mirar a esa en particular, les hizo ponerse en camino. Arriesgando, perdiéndose, preguntando, con riesgos para ellos, y para los demás. Pero creyeron sin desfallecer y llegaron a la recompensa de ver a Jesús, a su madre, recostado en el pesebre. A nuestro alrededor también hay estrellas que son señales y manifiestan lo amados y valiosos que somos. Hay regalos cada día de nuestra vida. Regalos de personas, con sus gestos y sus palabras. Regalos en las miradas. En los abrazos, en las palabras. Regalos en las circunstancias que nos toca vivir. Justo el día de reyes, mi párroco anunció que se jubilaba y se despedía de la parroquia. Dejándonos a nosotros al frente de la actividad pastoral. Era una noticia que desde hace mucho tiempo esperaba oír. Y se dio, y eso afecta a toda mi mirada de la realidad, porque supone dar un paso de responsabilidad, de implicación, de creatividad. Hay un mensaje clarísimo de parte de Dios. Cuento contigo, te llamo, te necesito. Para que de una manera clara veas que pongo en ti toda mi confianza. Y te presento un lugar concreto, una ciudad concreta, unas familias concretas. Ayúdalas a descubrir como son amadas, cuidadas, acompañadas en todo lo que viven. Ayúdalas a que inauguren esa mirada creyente que todos podemos tener. Pero que muchos siguen sin descubrir.

Lo que Dios nos dice. “El, les dijo: ¿Qué caviláis de que no tenéis panes? ¿Aún no entendéis ni caéis en la cuenta? ¿Tenéis vuestro corazón embotado? ¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? ¿Ya no so acordáis de cuando partí los cinco panes a los cinco mil hombres y cuántos cestos llenos se sobras recogisteis? Dijeron: Doce. Cuando partí los siete a los cuatro mil, ¿Cuántos cestos llenos de mendrugos recogisteis? Y le dijeron: Siete. Y les dijo: ¿Pues aún no caéis en la cuenta?”. Mc 8,17-21. Podemos tener ojos y no ver, tener oídos y no oír. Estar rodeados de amor y sentirnos como autistas incapaces de sentir y de expresar. Jesús reprocha a sus discípulos que ya han sido muchas las veces en las que les ha dado muestras de que les cuida, les mima, les acompaña. Y le duele reconocer en ellos otra vez el miedo, el temor y la duda.

Sino miramos con mirada nueva, el año que se nos presenta puede ser muy largo, muy cuesta arriba. Ir a trabajar se convierte en un castigo, sino disfruto de lo que hago y pongo en ello toda mi energía y creatividad. Pero estar en el paro y no tener trabajo se convierte en desesperación. Sin mirada creyente estar con una pareja estable se torna limitante, cadena que me impide ser libre, volar, conocer nueva gente, vivir experiencias siempre nuevas. Pero lo que no tiene pareja y están solos viven hundidos en la soledad, en la desesperanza,  y en la tristeza y en el victimismo crónico. Los que tienen hijos afrontan esa misión con dudas y cansancios. Si llego a saber lo que significa ser padre, no los habría tenido. Me decía unza persona hace pocos días. Las parejas sin niños, ponen mucha esperanza en la posibilidad de ser padres, pensando que será la solución a todos sus conflictos. Y así podemos seguir con todo tipo de personas y de dedicaciones. Sin mirada creyente y enamorada sobre la realidad, un cura con mucho trabajo vive en la queja y en el deseo de jubilarse y retirarse a un lugar sin gente y sin exigencias. Y uno sin mucha dedicación anhela como un loco el trabajo y la agenda apretada. Nunca estaremos conformes con lo que vivimos si nuestra mirada busca idealizaciones, fantasías, y sueños irrealizables que despegan de la realidad nuestros pies y nuestra mente. En cambio si descubrimos que la realidad humana es el lugar deseado donde Dios ha decidido nacer, vivir, amar, darse a conocer, nos sorprenderemos de la maravillosa que es la realidad por que la miraremos con sorpresa, cariño y esperanza.

“Jesús les dijo: Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra. ¿No decís vosotros: Aún quedan cuatro meses para que llegue la cosecha? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos, levantad la mirada y contemplad los campos que ya están listos para la siega”. Jn 4,34-35.

Cómo podemos vivirlo. Normalmente dejamos para mañana los momentos ilusionantes y los cambiamos por presentes quejumbrosos y mediocres. Jesús nos invita a descubrir en el aquí, y en el ahora, los momentos de alegría, de plenitud, de amor apasionado, de vida aprovechada. Dejar para mañana las conversaciones, las alegrías, las escuchas y los amores es un error. No os preocupéis pensando en que vais a comer o a vestiros. De eso se ocupa la gente con un espíritu miedoso y calculador. Vosotros encontrad en lo que cada día la vida nos regala, la ocasión para descubrir la belleza que esconde lo normal, lo cercano, lo humano. Como hacía Jesús.

 

Una respuesta a “LA MAGIA…

  1. Tenemos que vivir el presente, disfrutando de la vida y dándo gracias a Dios de cada dia nuevo y maravilloso, que es un regalo.
    Tendiamos que vivir el dia a dia, acompañados de Dios, teniendólo presente en todo.como un amigo. El siempre está ahí y si vivimos sabiendolo, queriendolo y dando gracias, respetando y amando al hermano,vamos a vivir mucho mejor, y los momentos duros los sobrellevaremos mejor,Dios nos llevara la carga.
    Que Dios os bendiga.
    Un saludo

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